ELASTOGRAFÍA MAMARIA

La ecografía de la mama fue en el pasado una técnica con un alto rendimiento para diferenciar entre lesiones quísticas y sólidas. Hoy es capaz de ir más allá de estas limitaciones, por lo que se ha convertido en una técnica imprescindible en el manejo diagnóstico. Esta evolución ha conllevado una alta tecnificación de los equipos de ultrasonido. Primero con el Doppler, con los armónicos y, más recientemente, con el empleo del contraste endovenoso y la elastografía.

Esta es una técnica de medición de las características elásticas de los tejidos utilizando equipos de ultrasonidos convencionales. Se fundamenta en determinar la dureza de las lesiones para así valorar la naturaleza de estas. Cuanto menor es la dureza de una lesión, mayor es la probabilidad de que se trate de una lesión benigna, mientras que cuanto mayor es la dureza, más probabilidades hay de que estemos frente a una lesión sospechosa de malignidad.

La elastografía, junto con el estudio ecográfico mamario convencional, aumenta la precisión diagnóstica, con lo que se obtiene un estudio más completo y fiable.